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miércoles, 3 de mayo de 2017

Para ser bruja

El otro día vi esta imagen maravillosa en redes y tuve que compartirla.


Después mi amiga Alicia (¡hola, Alicia!) escribió este precioso texto que os quiero compartir para que no se pierda en la inmensidad de Facebook

“Existen y, son lo que muchas desearían ser y no se atreven.
Son maravillosas, espontáneas, libres, fuertes, decididas, comprometidas, agradables al trato, inteligentes, indomables...y están en continúo aprendizaje.
Son diferentes y por eso las persiguen...
No cumplen los deseos de nadie, como las hadas, cumplen los suyos propios y jamás... Dejan a otra bruja tirada.”

Y, aunque soy más de hadas que de brujas, el texto de Alicia me ha inspirado.

Para ser bruja hay que ser un poco alquimista, muy curiosa y un pelín inquieta. Saber de pócimas, de las que curan, de las que ayudan no solo al cuerpo sino también al alma.

Para ser bruja hay que tener el miedo justo para que a veces se te pince el corazón, pero aun así ser capaz de sacar el valor de seguir adelante.

Para ser bruja hay que cuidar, proteger, amar… no permitir que nada lastime a los tuyos.

Para ser bruja hay que rodearse de otras brujas, reír como locas y bailar hasta hartarse. Hay que poner empeño en lo que hacemos. Hay que aprender continuamente. Hay que leer, salir, entrar, pensar, vivir…

Para ser bruja hay que ser libre. 

domingo, 9 de octubre de 2016

¿Por qué ese nombre?

Solo tres días de blog y ya he incumplido lo de escribir una página al día, todos los días. Ya os dije que la escritura para mi (o yo para la escritura) es veleidosa, inconstante, superflua. Total, que consejos vendo que para mí no tengo: a mi hijo (el mayor) le digo que escriba un poco todos los días pero yo no lo hago.

Hace un rato mi amiga Alicia (hola, Alicia) me ha preguntado que por qué ese título de blog. Mi amiga Alicia es que es muy de preguntar cosas, de no quedarse con la duda. Y así es de lista ella, que más que perdida en el País de las Maravillas lo que parece es que tiene metida una enciclopedia en la cabeza. Aunque esta Alicia mía es más la de “A través del espejo”, que pasito a pasito llegará a reina o a cualquier cosa que se proponga. Porque no para de preguntar y de aprender.

A lo que iba, que me ha preguntado por qué ese título de blog y se me ha ocurrido responderle varias cosas.

-Sonaba bien. Fue casi la primera frase que se me vino a la cabeza, y me sonó bien. No me lo negaréis, que tiene una sonoridad preciosa, evocadora, como de cuento… Una cursilada, vaya.

-Va de sueños. Al menos la primera entrada. De los sueños de mi hijo mayor por ser escritor o bibliotecario o probador de colchones… o las tres cosas a la vez. Y de los míos propios. Los que se sueñan y los que se viven.

-Nací en invierno. Y esas cosas marcan. Me gusta el frío. Sí, soy de esa especie rara de personas a las que nos gusta el invierno. Me gustan los abrigos, las botas, los sombreros y los guantes. Me agobia el calor. Lo paso fatal en verano, con esos sudores, esos agobios, esa gente que se va de vacaciones a sitios estupendos y dan envidia en Instagram… Así que no me pegaba nada ponerme un nombre tipo “Sueños de verano” o “Sueños de todo el año” porque no, porque a mí lo que me gusta es el invierno.

-Lo puse en Google y no me salió ningún blog que se llamase igual. Que ese tipo de cosas vienen a ser importantes para lo del SEO y tal, aunque aparte de mi amiga Alicia no creo que me lea nadie más. Pero lo puse en Google y solo me salió una peli que es “Sueño de invierno”, en singular, y lo mío es en plural porque yo puesta a soñar sueño mucho y variado.

Y como cumple cuatro requisitos así monos, y no se me ocurría ninguna otra frase cursi que ponerle de título al blog, así se ha quedado.


Pero pienso seguir soñando también en primavera y en otoño. En verano a lo mejor no tanto, porque me agobio.